Clínicas Dentales Prodentis

Periodoncia: qué es, síntomas y cuándo necesitas tratamiento

Dra. Ana Martín — Periodoncista, Clínicas Prodentis13 min de lectura

La periodoncia es la especialidad odontológica que estudia, diagnostica y trata las enfermedades de las encías y los tejidos que sostienen los dientes. Si tus encías sangran al cepillarte, están inflamadas o has notado que los dientes parecen más largos que antes, es probable que necesites una evaluación periodontal. En Clínicas Dentales Prodentis, nuestra especialista Dra. Ana Martín diagnostica y trata la enfermedad periodontal en todas sus fases, con una tasa de control del 95 % en los casos tratados a tiempo. La periodoncia salva dientes que, sin tratamiento, se perderían irremediablemente.

España es uno de los países de Europa con mayor prevalencia de enfermedad periodontal. Según datos de la Sociedad Española de Periodoncia (SEPA), el 9 % de los adultos españoles padece periodontitis severa y el 34 % tiene alguna forma de periodontitis. Son cifras alarmantes para una enfermedad que es, en su mayor parte, prevenible y tratable.

¿Qué es la periodoncia y qué es el periodonto?

La periodoncia es la rama de la odontología que se ocupa del periodonto: el conjunto de tejidos que rodean y sostienen los dientes. El periodonto está formado por:

  • Las encías: el tejido blando rosado que rodea el cuello de los dientes.
  • El hueso alveolar: el hueso de la mandíbula y el maxilar superior en el que se anclan los dientes.
  • El cemento radicular: la capa que recubre la raíz del diente.
  • El ligamento periodontal: el conjunto de fibras que unen la raíz del diente al hueso.

Cuando cualquiera de estos tejidos se inflama, infecta o destruye —generalmente por la acumulación crónica de placa bacteriana y sarro— desarrollamos lo que conocemos como enfermedad periodontal. En su fase más leve se llama gingivitis; en su fase avanzada, periodontitis. La diferencia entre ambas no es solo de grado: es de pronóstico, de tratamiento y, en muchos casos, de número de dientes que el paciente conservará a los 60 años.

Gingivitis frente a periodontitis: diferencias clave

Gingivitis: la fase reversible

La gingivitis es la inflamación de las encías causada principalmente por la acumulación de placa bacteriana en la línea de la encía. Es la forma más leve de enfermedad periodontal y, lo más importante, es completamente reversible con un tratamiento adecuado.

La Organización Mundial de la Salud estima que la gingivitis afecta al 60-70 % de la población adulta en algún momento de su vida. Es tan frecuente que muchas personas la dan por normal. No lo es.

Síntomas de la gingivitis:

  • Encías rojas o inflamadas, especialmente en el borde con el diente.
  • Sangrado al cepillarse o usar hilo dental (las encías sanas nunca sangran).
  • Mal aliento persistente (halitosis) que no mejora con el cepillado.
  • Encías sensibles al tacto o al cepillado.
  • Leve retracción gingival en zonas de inflamación crónica.

La gingivitis responde bien a la limpieza profesional (tartrectomía) y a la mejora de la higiene en casa. En la mayoría de los casos, las encías vuelven a su estado saludable en 2-4 semanas.

Periodontitis: la fase destructiva

Si la gingivitis no se trata, la infección avanza por debajo de la línea de la encía y destruye el hueso y el ligamento que sostienen el diente. Este proceso se llama periodontitis. A diferencia de la gingivitis, la periodontitis no es reversible: el hueso destruido no se recupera de forma espontánea. Sin embargo, se puede controlar, estabilizar y en algunos casos regenerar parcialmente con técnicas quirúrgicas específicas.

Síntomas de la periodontitis:

  • Todos los síntomas de la gingivitis, en mayor intensidad.
  • Retracción gingival pronunciada: los dientes parecen «más largos».
  • Movilidad dental: el diente se mueve al presionarlo.
  • Separación progresiva entre dientes (aparición de triángulos negros).
  • Dolor al masticar.
  • Pus entre la encía y el diente.
  • En fases avanzadas, pérdida de dientes.

La periodontitis avanza de forma insidiosa, a menudo sin dolor. Muchos pacientes que llegan a nuestra consulta no sabían que tenían un problema grave hasta que el diente empezó a moverse o el dentista lo detectó en una radiografía. Por eso las revisiones periódicas son tan importantes.

¿Cuándo necesitas ver a un periodoncista?

Nuestra especialista Dra. Ana Martín, periodoncista con más de 10 años de experiencia en Clínicas Prodentis, recomienda acudir a una consulta de periodoncia si presentas uno o más de los siguientes signos:

  • Sangrado de encías frecuente (más de 2 veces por semana al cepillarte).
  • Encías que se retraen o se separan de los dientes.
  • Cualquier diente con movilidad.
  • Mal aliento persistente que no mejora con la higiene.
  • Sensibilidad dental que ha aumentado recientemente sin causa aparente.
  • Antecedentes familiares de pérdida de dientes por «enfermedad de las encías».
  • Diagnóstico de diabetes, enfermedades cardiovasculares o tratamiento con inmunosupresores.
  • Tabaquismo activo (multiplica por 5 el riesgo de periodontitis severa).

En Prodentis realizamos en la primera visita un sondaje periodontal completo: medimos la profundidad de las bolsas periodontales en seis puntos de cada diente con una sonda graduada. Esta exploración, combinada con radiografías digitales de la cresta alveolar, nos da un mapa completo del estado de tus encías. Es indolora y dura aproximadamente 20 minutos.

Tratamientos periodontales: qué hacemos en Prodentis

Limpieza dental profesional (tartrectomía)

Para la gingivitis leve a moderada, una limpieza profesional combinada con instrucciones de higiene es a menudo suficiente. Eliminamos el sarro supragingival (el sarro visible por encima de la encía) con ultrasonidos y pulimos las superficies dentales para que la placa bacteriana se adhiera con mayor dificultad. Recomendamos realizarla cada 6 meses como mantenimiento preventivo.

Raspado y alisado radicular (curetaje periodontal)

Es el tratamiento estándar y de mayor evidencia científica para la periodontitis leve y moderada. Bajo anestesia local, eliminamos el sarro y las bacterias acumuladas por debajo de la línea de la encía, en el interior de las bolsas periodontales. También alisamos la superficie radicular para que la encía pueda readherirse y las bacterias no encuentren rugosidades donde colonizar.

El tratamiento se organiza generalmente en 2 a 4 sesiones, trabajando por cuadrantes. Tras el curetaje, realizamos una reevaluación a las 6-8 semanas para comprobar la respuesta del tejido.

Precio orientativo: entre 80 € y 180 € por cuadrante, dependiendo de la severidad.

Cirugía periodontal resectiva y regenerativa

Cuando las bolsas periodontales son profundas (más de 5-6 mm) y no responden al tratamiento no quirúrgico, puede ser necesaria una intervención quirúrgica. En Prodentis realizamos:

  • Cirugía de acceso (colgajo periodontal): levantamos la encía para acceder directamente a las raíces y al hueso, eliminar el sarro profundo y dar nueva forma a la arquitectura ósea.
  • Regeneración ósea guiada: en defectos óseos angulares, colocamos membranas y biomateriales (hidroxiapatita, hueso liofilizado) para estimular la regeneración del hueso y el ligamento periodontal perdidos. Los resultados son más predecibles en defectos de 1-2 paredes óseas.
  • Cirugía mucogingival: injertos de tejido conectivo para cubrir raíces expuestas por retracción gingival, mejorando tanto el pronóstico periodontal como la estética.

Mantenimiento periodontal a largo plazo

Una vez controlada la enfermedad, el paciente no está curado: está en remisión. La periodontitis puede reactivarse si la higiene es insuficiente o si los factores de riesgo persisten. Por eso el mantenimiento periodontal activo es imprescindible: revisiones y limpiezas profesionales profundas cada 3 a 4 meses durante el primer año y, según la respuesta, cada 6 meses de por vida.

Los datos son contundentes: los pacientes que cumplen el programa de mantenimiento periodontal tienen un 80 % menos de riesgo de recaída que los que abandonan el seguimiento.

Enfermedad periodontal y salud general: una conexión demostrada

La boca no es un compartimento estanco. La evidencia científica acumulada en los últimos 20 años ha demostrado una relación bidireccional entre la enfermedad periodontal y varias enfermedades sistémicas:

  • Diabetes mellitus: Los pacientes diabéticos tienen hasta un 300 % más de riesgo de desarrollar periodontitis, y la periodontitis severa dificulta el control glucémico. Tratar la enfermedad periodontal mejora los niveles de HbA1c.
  • Enfermedades cardiovasculares: Las bacterias periodontales pueden entrar en el torrente sanguíneo y contribuir a la formación de placas de ateroma en las arterias coronarias. Estudios epidemiológicos asocian la periodontitis severa con un riesgo significativamente mayor de infarto de miocardio y accidente cerebrovascular.
  • Complicaciones del embarazo: La periodontitis no tratada durante el embarazo se asocia con un riesgo 2-7 veces mayor de parto prematuro y bajo peso al nacer. Para más información, consulta nuestro artículo sobre salud bucodental durante el embarazo.
  • Enfermedades respiratorias: La aspiración crónica de bacterias periodontales puede agravar la EPOC y aumentar el riesgo de neumonía por aspiración en personas mayores.
  • Artritis reumatoide: Existe una relación bidireccional documentada entre la periodontitis y la artritis reumatoide, posiblemente mediada por mecanismos inflamatorios comunes.

Esta conexión sistémica refuerza la importancia de mantener una boca sana no solo para conservar los dientes, sino para proteger la salud general.

Factores de riesgo que debes conocer

Aunque la causa principal de la enfermedad periodontal es la acumulación crónica de placa bacteriana, ciertos factores aumentan significativamente el riesgo:

  • Tabaquismo: multiplica por 5 el riesgo de periodontitis severa y reduce significativamente la respuesta al tratamiento. Los fumadores tienen menos sangrado gingival (porque el tabaco constriñe los vasos sanguíneos), lo que enmascara la inflamación y retrasa el diagnóstico.
  • Genética: entre el 30 y el 50 % del riesgo periodontal tiene base genética. Si tus padres perdieron dientes por «enfermedad de encías», tu riesgo es significativamente mayor.
  • Diabetes no controlada: ver apartado anterior.
  • Estrés crónico: aumenta los niveles de cortisol, lo que debilita la respuesta inmunitaria y favorece la inflamación.
  • Cambios hormonales: la pubertad, el embarazo, la menopausia y los anticonceptivos orales aumentan la sensibilidad gingival.
  • Medicamentos: antiepilépticos (fenitoína), bloqueadores de los canales del calcio e inmunosupresores pueden causar hiperplasia gingival (crecimiento excesivo de las encías).
  • Bruxismo: el rechinar o apretar los dientes genera fuerzas traumáticas sobre el periodonto que pueden acelerar la destrucción ósea en dientes con enfermedad periodontal.

Caso real: el paciente que «no sabía que tenía un problema»

Manuel, 52 años, vino a nuestra clínica de Málaga Centro para hacerse un implante. Llevaba años sin revisar sus encías. En el sondaje periodontal inicial detectamos bolsas de hasta 8 mm en varios dientes y una pérdida ósea de entre el 40 y el 60 % en la radiografía panorámica. Manuel no tenía dolor, ni sabía que tenía enfermedad periodontal.

Realizamos primero el tratamiento periodontal completo —curetaje en cuatro sesiones, cirugía regenerativa en una zona y programa de mantenimiento trimestral—. Seis meses después, con las encías estabilizadas, pudimos colocar el implante con excelente pronóstico. Hoy, tres años después, Manuel viene cada cuatro meses a revisión. Sus encías están sanas y no ha perdido ningún diente más. «Si llego a venir antes, habría podido salvar el otro diente que perdí hace cinco años», nos dijo en la última visita.

Prevención: el mejor tratamiento periodontal

Prevenir la enfermedad periodontal es infinitamente más sencillo y económico que tratarla. Las medidas preventivas fundamentales son:

  • Cepillado correcto al menos 2 veces al día durante 2 minutos, con técnica de Bass modificada para limpiar la zona de la encía. Puedes consultar nuestra guía sobre cómo cepillarse los dientes correctamente.
  • Uso diario de hilo dental o cepillos interproximales: el cepillo solo limpia el 60 % de las superficies dentales. El 40 % restante, entre los dientes, solo se limpia con hilo o cepillos interdentales.
  • Limpieza profesional cada 6-12 meses (cada 3-4 meses si hay periodontitis bajo control).
  • No fumar.
  • Control adecuado de enfermedades sistémicas (diabetes, especialmente).
  • Revisiones periódicas que incluyan sondaje periodontal.

Preguntas frecuentes sobre periodoncia

¿Las encías que sangran siempre es periodontitis?

No necesariamente. El sangrado gingival es el primer signo de gingivitis, que es reversible. Si es reciente y leve, puede resolverse mejorando la higiene. Pero si el sangrado es frecuente, intenso o va acompañado de otros síntomas (retracción, movilidad, mal aliento), acude a que te hagan un sondaje periodontal. El sangrado de encías no es normal y nunca debe ignorarse.

¿El tratamiento periodontal duele?

El curetaje periodontal se realiza bajo anestesia local, por lo que no hay dolor durante el procedimiento. Después puede existir cierta sensibilidad durante 2-5 días, que se controla bien con ibuprofeno. La cirugía periodontal tiene una recuperación similar a la de cualquier cirugía oral menor. La mayoría de nuestros pacientes se sorprenden de lo llevadero que resulta.

¿Cuánto tiempo dura el tratamiento periodontal?

El curetaje completo (4 cuadrantes) se realiza en 2-4 sesiones de 45-60 minutos cada una, generalmente repartidas en 2-4 semanas. Tras la reevaluación a las 6-8 semanas, si es necesaria cirugía, esta se planifica. El tratamiento activo suele concluirse en 3-6 meses. El mantenimiento es de por vida.

¿La periodontitis tiene cura?

La periodontitis no tiene «cura» en el sentido de que el hueso perdido no se regenera completamente de forma espontánea, y el riesgo periodontal persiste de por vida. Lo que hacemos es controlarla y estabilizarla: detener la destrucción ósea, tratar la infección activa y establecer un mantenimiento que prevenga las recaídas. Con buen cumplimiento, los pacientes con periodontitis tratada conservan sus dientes durante décadas.

¿Puedo ponerme implantes si tengo periodontitis?

No antes de tratar la periodontitis. Colocar un implante en un paciente con enfermedad periodontal activa es un error grave: la misma bacteria que destruyó el hueso alrededor de los dientes también puede destruirlo alrededor del implante (periimplantitis). En Prodentis siempre tratamos primero la periodoncia y solo procedemos con los implantes dentales cuando las encías están sanas y estables.

Periodoncia y estética: cómo afecta la enfermedad periodontal a la sonrisa

Más allá del impacto en la salud general, la enfermedad periodontal tiene consecuencias estéticas significativas que afectan a la autoestima y a las relaciones sociales. Las más relevantes son:

Retracción gingival y dientes «más largos»

La periodontitis destruye el tejido gingival que rodea el cuello del diente. El resultado visual es que los dientes parecen más largos de lo normal, con triángulos negros entre ellos y una línea de la sonrisa irregularmente alta. Esta «sonrisa de encías en retroceso» es uno de los signos más visibles del envejecimiento dental prematuro asociado a la periodontitis no tratada.

Movilidad y migración dental

A medida que el soporte óseo se pierde, los dientes pueden moverse de posición, creando diastemas (separaciones entre dientes) o cambios en la alineación que alteran significativamente la estética de la sonrisa. Estos cambios son difíciles de corregir estéticamente sin tratar primero la causa periodontal subyacente.

Pérdida de dientes y su impacto estético y funcional

La periodontitis avanzada no tratada termina en pérdida de dientes. Un diente perdido no solo afecta a la masticación: crea un hueco visible, altera la pronunciación y provoca que los dientes adyacentes y antagonistas se desplacen hacia ese espacio, agravando el desequilibrio de la boca.

La solución definitiva para reponer un diente perdido por periodontitis es el implante dental, pero solo puede realizarse después de que la periodontitis esté controlada. De ahí que el orden correcto sea siempre: primero tratar la enfermedad periodontal, luego valorar la rehabilitación estética y funcional. Consulta los precios de implantes dentales si quieres conocer las opciones de reposición.

Periodoncia y ortodoncia: qué ocurre primero

Una pregunta muy frecuente en nuestras consultas: «Quiero ponerme ortodoncia, pero me han dicho que tengo las encías mal. ¿Puedo hacer las dos cosas a la vez?»

La respuesta es: primero la periodoncia, siempre. Mover dientes con ortodoncia en una boca con enfermedad periodontal activa es un grave error: el movimiento dental acelera la destrucción del hueso periodontal que ya está comprometido. El resultado puede ser la pérdida de dientes que de otra forma habrían podido conservarse.

El protocolo correcto es: tratar la periodontitis y estabilizar las encías, esperar la reevaluación periodontal (6-8 semanas tras el curetaje), confirmar que la enfermedad está bajo control, y solo entonces iniciar el tratamiento de ortodoncia. Durante el tratamiento ortodóncico, el mantenimiento periodontal se intensifica (revisiones cada 3 meses) porque los aparatos dificultan la higiene interdental.

Tu evaluación periodontal gratuita en Prodentis

En Clínicas Dentales Prodentis la primera visita es gratuita e incluye exploración visual de encías, orientación diagnóstica y plan de tratamiento si se detecta algún problema. Contamos con la especialista Dra. Ana Martín, periodoncista con más de 10 años de experiencia, en nuestras clínicas de Málaga.

Llámanos al 952 392 070 o pide cita online. No esperes a que el problema se agrave: la periodoncia tratada a tiempo salva dientes y, como hemos visto, también puede salvar tu salud general. Si ya tienes síntomas de sangrado o notas tus encías en retroceso, también puede interesarte nuestro artículo sobre sangrado de encías: causas y soluciones.