Clínicas Dentales Prodentis

Flemón dental: qué es, causas y qué hacer paso a paso

Dr. José Ignacio Pérez Pérez — Médico estomatólogo, Clínicas Prodentis11 min de lectura

Son las tres de la madrugada. Te despiertas con un dolor pulsátil en la mandíbula, la mejilla hinchada y una sensación de calor que te sube hasta el ojo. Tocas la encía con la lengua y notas un bulto tenso y doloroso. Lo que tienes es, casi con total seguridad, un flemón dental — y necesitas saber exactamente qué hacer en las próximas horas. Porque un flemón no es solo una molestia: si no se trata a tiempo, la infección puede extenderse a zonas del cuerpo donde pone en riesgo tu vida.

Soy el Dr. José Ignacio Pérez, estomatólogo en Clínicas Dentales Prodentis, y en más de 30 años de ejercicio he tratado miles de abscesos dentales. En esta guía te explico qué es un flemón, por qué aparece, qué puedes hacer en casa mientras consigues cita y, sobre todo, qué tratamiento profesional necesitas para resolverlo de forma definitiva. Si estás leyendo esto con dolor e hinchazón, llámanos ya al 952 392 070: atendemos urgencias de lunes a jueves hasta las 21:00 en nuestras 5 clínicas de Málaga.

¿Qué es un flemón dental?

El flemón dental — técnicamente llamado absceso dental — es una acumulación de pus causada por una infección bacteriana en el diente o en la encía circundante. El pus queda atrapado en un espacio cerrado dentro del tejido, lo que provoca una hinchazón dolorosa que puede afectar a la encía, la mejilla, la zona submandibular e incluso la región periorbital (alrededor del ojo).

Para que entiendas la magnitud del problema: un absceso dental contiene una concentración de bacterias patógenas tan alta que, si la infección se abre paso hacia los tejidos profundos del cuello o alcanza el torrente sanguíneo, las consecuencias pueden ser extremadamente graves. No es un simple dolor de muelas. Es una infección activa que tu cuerpo no puede resolver solo.

Tipos de absceso dental

No todos los flemones son iguales. El tipo determina la causa y condiciona el tratamiento:

1. Absceso periapical

Es el más frecuente. Se origina en la punta de la raíz del diente, generalmente porque una caries profunda o un traumatismo ha provocado la muerte del nervio (necrosis pulpar). Las bacterias colonizan la pulpa muerta, se multiplican y la infección se extiende a través del ápice de la raíz hasta el hueso circundante, formando el absceso.

Señal característica: el dolor se localiza en un diente concreto que suele estar oscurecido, con una caries grande o con un empaste antiguo. La hinchazón aparece en la encía a la altura de la raíz de ese diente.

2. Absceso periodontal

Se forma en la bolsa periodontal, el espacio patológico entre la encía y la raíz del diente causado por la enfermedad periodontal. Las bacterias quedan atrapadas en la bolsa, el drenaje natural se bloquea y se forma el absceso.

Señal característica: aparece en pacientes con antecedentes de enfermedad de encías, movilidad dental o sangrado frecuente. La hinchazón se localiza más en la encía lateral del diente que en la punta de la raíz.

3. Absceso gingival

El más superficial. Se origina exclusivamente en la encía, normalmente por un cuerpo extraño clavado (un trozo de palomita, una espina de pescado, un resto de hilo dental) que provoca una infección local. No suele involucrar al diente en sí.

Señal característica: un bulto rojo, hinchado y doloroso en la encía, sin que el diente adyacente presente caries ni dolor al morder.

¿Por qué aparece un flemón? Causas principales

Un absceso dental siempre tiene un origen bacteriano. Pero las bacterias necesitan una puerta de entrada. Estas son las causas más frecuentes que tratamos en nuestras clínicas:

  • Caries profunda no tratada: Es la causa número uno. Cuando una caries avanza sin tratamiento, perfora el esmalte, atraviesa la dentina y alcanza la pulpa. Las bacterias infectan el nervio, que muere y se convierte en el caldo de cultivo perfecto para la formación del absceso. Según nuestra experiencia clínica, más del 60 % de los flemones que tratamos en Prodentis se originan por caries que el paciente llevaba meses o años ignorando.
  • Enfermedad periodontal avanzada: La periodontitis crea bolsas profundas alrededor de los dientes donde las bacterias se acumulan y pueden quedar atrapadas, formando un absceso periodontal.
  • Traumatismo dental: Un golpe fuerte puede matar el nervio de un diente sin que haya fractura visible. Semanas o meses después, el diente se oscurece y aparece el flemón.
  • Tratamiento dental fallido: Una endodoncia incompleta, un empaste filtrado o una corona mal ajustada pueden permitir la reentrada de bacterias al interior del diente.
  • Erupción parcial de la muela del juicio: El tejido de encía que cubre parcialmente una muela del juicio retenida (opérculo) atrapa bacterias y restos de comida, provocando una pericoronaritis que puede evolucionar a absceso.
  • Sistema inmunitario debilitado: Diabetes mal controlada, tratamientos de quimioterapia, medicación inmunosupresora o enfermedades crónicas facilitan que una infección dental menor progrese a absceso.

Síntomas: cómo saber si tienes un flemón dental

Los síntomas de un absceso dental suelen ser muy evidentes, pero conviene conocerlos todos para actuar cuanto antes:

  • Dolor intenso, pulsátil y constante en la zona del diente afectado. Es un dolor que «late» al ritmo del corazón y que muchos pacientes describen como insoportable.
  • Hinchazón visible en la encía, la mejilla o debajo de la mandíbula. En casos severos, la hinchazón puede cerrar parcialmente el ojo del lado afectado.
  • Enrojecimiento y calor local en la zona inflamada.
  • Sensibilidad extrema al calor: Beber algo caliente intensifica el dolor de forma inmediata. En cambio, el frío suele aliviarlo temporalmente.
  • Dolor al morder o al cerrar la boca porque la presión se transmite al absceso.
  • Mal sabor de boca y mal aliento intenso, causado por el pus que puede drenar parcialmente.
  • Fiebre (37,5 - 39 °C), escalofríos y malestar general: tu cuerpo está luchando contra la infección.
  • Ganglios inflamados en el cuello o debajo de la mandíbula del lado afectado.
  • Dificultad para abrir la boca (trismo) o para tragar.

Carmen, 45 años, acudió a nuestra clínica de Málaga Centro un martes por la tarde con la mejilla izquierda tan hinchada que apenas podía abrir la boca. Llevaba cinco días con dolor que había intentado calmar con ibuprofeno y un antibiótico que le había sobrado de un resfriado anterior. «Pensé que se me pasaría solo. Cada día estaba peor», nos contó. Tenía un absceso periapical en un primer molar inferior con una caries enorme debajo de un empaste antiguo. Le drenamos el absceso de urgencia, le pautamos el antibiótico correcto y a la semana siguiente completamos el tratamiento con una endodoncia. El alivio fue inmediato.

Qué hacer si tienes un flemón dental: paso a paso

Si sospechas que tienes un absceso dental, esto es lo que debes hacer ahora mismo:

Paso 1: No entres en pánico, pero actúa hoy

Un flemón es una urgencia dental que necesita tratamiento profesional. No va a desaparecer solo. Llama a tu dentista para conseguir cita lo antes posible. En Clínicas Prodentis reservamos huecos diarios para urgencias: llámanos al 952 392 070 y te veremos el mismo día.

Paso 2: Toma un antiinflamatorio

Ibuprofeno 400-600 mg (si no eres alérgico y no tienes contraindicaciones gástricas) cada 8 horas. El ibuprofeno tiene un doble efecto: reduce el dolor y la inflamación. Si no puedes tomar ibuprofeno, paracetamol 1 g cada 8 horas alivia el dolor, aunque no tiene efecto antiinflamatorio.

Importante: No tomes antibióticos por tu cuenta. El antibiótico inadecuado o a dosis incorrecta no resolverá el absceso y puede generar resistencias bacterianas. El antibiótico siempre debe ser pautado por el dentista tras valorar tu caso.

Paso 3: Haz enjuagues con agua tibia y sal

Disuelve media cucharadita de sal en un vaso de agua tibia y enjuágate suavemente varias veces al día. Esto ayuda a reducir la carga bacteriana superficial y aliviar un poco la inflamación. No es un tratamiento, pero proporciona cierto alivio mientras esperas la cita.

Paso 4: Aplica frío, nunca calor

Coloca una bolsa de hielo envuelta en un paño sobre la mejilla hinchada, 15 minutos sí y 15 minutos no. El frío reduce la inflamación y adormece parcialmente la zona. Nunca apliques calor: el calor dilata los vasos sanguíneos y puede hacer que la infección se extienda más rápido.

Paso 5: Duerme con la cabeza elevada

Usa una almohada extra para mantener la cabeza por encima del nivel del corazón. Esto reduce la presión sanguínea en la zona inflamada y disminuye el dolor pulsátil que empeora al acostarse.

Paso 6: Evita ciertos alimentos y hábitos

  • No tomes alimentos ni bebidas muy calientes (empeoran el dolor).
  • No fumes: el tabaco reduce el riego sanguíneo local, dificulta la lucha de tu cuerpo contra la infección y retrasa la curación.
  • No bebas alcohol: interfiere con la medicación y debilita la respuesta inmunitaria.
  • Mastica por el lado contrario al flemón.

Paso 7: Acude al dentista SIN FALTA

Estos pasos son medidas temporales. No sustituyen al tratamiento profesional. El flemón necesita ser drenado y su causa eliminada. Cada día que pases sin tratamiento profesional, la infección progresa.

Si tienes fiebre alta (más de 39 °C), dificultad para tragar, dificultad para respirar o hinchazón que se extiende rápidamente hacia el cuello, acude a urgencias hospitalarias de inmediato. Estos son signos de que la infección se está extendiendo a zonas peligrosas.

Tratamiento profesional del flemón dental

En Clínicas Dentales Prodentis seguimos un protocolo específico para tratar los abscesos dentales de forma segura y eficaz:

1. Diagnóstico y radiografía

Lo primero es identificar el origen exacto del absceso. Realizamos una exploración clínica y una radiografía digital (resultado en 5 segundos) para ver la extensión de la infección, el estado del diente y del hueso circundante. En algunos casos, especialmente si la hinchazón es severa, podemos solicitar un TAC dental (CBCT) para obtener una imagen tridimensional.

2. Drenaje del absceso

El paso más importante y el que proporciona un alivio inmediato. Bajo anestesia local, el dentista realiza una incisión controlada en el absceso para permitir la salida del pus acumulado. La presión se libera y el dolor disminuye drásticamente en minutos. En algunos casos, se coloca un pequeño drenaje (una tira de goma) que se retira a las 24-48 horas.

Si el absceso es periapical, a veces el drenaje se realiza a través del propio conducto del diente, accediendo a la cámara pulpar. Esto permite drenar la infección y comenzar la endodoncia en la misma sesión.

3. Antibióticos (cuando están indicados)

Contrariamente a lo que muchos pacientes creen, el antibiótico por sí solo no cura un flemón dental. Un absceso es una cavidad cerrada de pus donde el antibiótico apenas penetra. El drenaje es imprescindible. El antibiótico complementa al drenaje en estas situaciones:

  • Infección extendida más allá del diente (celulitis facial).
  • Fiebre o afectación del estado general.
  • Pacientes inmunodeprimidos o con enfermedades sistémicas de riesgo.
  • Imposibilidad de realizar el drenaje completo en la primera sesión.

Los antibióticos más utilizados en infecciones dentales son la amoxicilina (con o sin ácido clavulánico) y, en caso de alergia a la penicilina, la clindamicina o la azitromicina. La duración habitual del tratamiento es de 5 a 7 días. Es fundamental completar toda la pauta aunque el dolor haya desaparecido: interrumpir el antibiótico antes de tiempo favorece las resistencias bacterianas y la recidiva de la infección.

4. Tratamiento definitivo de la causa

Una vez controlada la fase aguda de la infección (habitualmente 5-10 días después del drenaje), se procede al tratamiento definitivo según el origen del absceso:

  • Absceso periapical por caries o traumatismo: Endodoncia (tratamiento de conducto). Se elimina la pulpa infectada, se desinfectan los conductos y se sellan. El diente se salva y se restaura con una corona. Es la opción preferible siempre que el diente sea viable.
  • Absceso periapical en diente no restaurable: Extracción dental. Cuando la caries ha destruido demasiada estructura dentaria o hay una fractura vertical de la raíz, la endodoncia no es posible. En estos casos, se extrae el diente y posteriormente se puede reponer con un implante dental.
  • Absceso periodontal: Tratamiento periodontal: raspado y alisado radicular de la bolsa afectada, en ocasiones combinado con cirugía periodontal si la bolsa es muy profunda.
  • Absceso gingival por cuerpo extraño: Retirada del cuerpo extraño e irrigación antiséptica. Suele resolverse rápidamente sin más intervención.
  • Pericoronaritis de muela del juicio: Irrigación antiséptica, antibiótico, y valoración de la extracción de la muela del juicio para evitar recurrencias.

Antonio, 62 años, llegó a nuestra clínica de Vélez-Málaga con un flemón en la zona de un molar inferior que llevaba un año con una caries que «no le dolía». Le explicamos que las caries no siempre duelen hasta que el nervio muere y se forma el absceso. Le drenamos la infección, le pautamos amoxicilina con clavulánico durante 7 días y diez días después le realizamos la endodoncia. Hoy, ocho meses después, el diente sigue en su boca funcionando perfectamente. «Si hubiera ido al dentista cuando empezó la caries, me habría ahorrado todo este sufrimiento», nos confesó.

Complicaciones graves: por qué no debes ignorar un flemón

Es necesario que entiendas algo que no se dice lo suficiente: un absceso dental mal tratado o ignorado puede matarte. No es alarmismo; es un hecho clínico documentado. Estas son las complicaciones que pueden surgir cuando la infección se extiende más allá del diente:

Celulitis facial

La infección se propaga desde el absceso a los tejidos blandos de la cara y el cuello, causando una hinchazón difusa, endurecida y muy dolorosa. A diferencia del absceso (que es una colección localizada de pus), la celulitis es una infección que se extiende sin formar una cavidad definida, lo que la hace más difícil de drenar y más peligrosa.

Angina de Ludwig

Es la complicación más temida en odontología. Se trata de una celulitis del suelo de la boca — el espacio debajo de la lengua y entre ambos lados de la mandíbula — que progresa rápidamente y puede obstruir la vía aérea. El paciente nota que la lengua se eleva, que no puede tragar su propia saliva y que le cuesta respirar. Es una emergencia médica que requiere hospitalización inmediata, antibióticos intravenosos y, en muchos casos, intubación o traqueotomía.

La angina de Ludwig se origina con mayor frecuencia en infecciones de los molares inferiores, precisamente porque sus raíces están cerca del espacio submandibular.

Mediastinitis

Si la infección desciende desde los espacios del cuello hacia el mediastino (el espacio entre los pulmones donde se encuentran el corazón y los grandes vasos), la situación es crítica. La mediastinitis descendente de origen odontológico tiene una mortalidad del 20-40 % incluso con tratamiento hospitalario intensivo.

Septicemia

Las bacterias del absceso pueden alcanzar el torrente sanguíneo y provocar una sepsis: una respuesta inflamatoria sistémica descontrolada que afecta a todos los órganos. La sepsis de origen dental es poco frecuente, pero cuando ocurre es una emergencia médica con riesgo vital.

Trombosis del seno cavernoso

En abscesos de dientes superiores, la infección puede extenderse a través de las venas faciales hasta el seno cavernoso (una estructura venosa dentro del cráneo). Es extremadamente rara, pero potencialmente mortal.

El mensaje es claro: un flemón dental no es una molestia menor que puedes gestionar con analgésicos y remedios caseros indefinidamente. Es una infección activa que necesita tratamiento profesional. Cuanto antes actúes, mejor será el desenlace.

Flemón dental y antibiótico: lo que debes saber

Dedicamos una sección aparte a este tema porque es una de las consultas más frecuentes — y también una de las áreas donde más errores cometen los pacientes.

¿Puedo tomar un antibiótico que tengo en casa?

No. Automedicarte con antibióticos es peligroso por varias razones:

  • Es posible que el antibiótico que tengas no sea el adecuado para las bacterias que causan tu infección dental.
  • La dosis puede ser insuficiente o excesiva.
  • Si estás tomando otros medicamentos, puede haber interacciones graves.
  • El uso inadecuado de antibióticos genera resistencias bacterianas, un problema de salud pública que la OMS considera una de las mayores amenazas globales.

¿El antibiótico cura el flemón?

Por sí solo, no. Puede reducir temporalmente la inflamación y la fiebre, pero mientras exista la causa (el diente infectado, la bolsa periodontal, el cuerpo extraño), la infección volverá. Hemos atendido a pacientes que habían tomado 3, 4 y hasta 5 ciclos de antibióticos diferentes antes de acudir a nosotros, cada vez con una recaída más severa que la anterior.

¿Cuándo sí necesito antibiótico?

El dentista te prescribirá antibiótico si la infección se ha extendido más allá del diente (fiebre, hinchazón difusa, afectación del estado general) o si tienes factores de riesgo como diabetes, cardiopatía valvular o inmunodepresión. En un absceso bien localizado que se puede drenar completamente, el drenaje solo puede ser suficiente.

¿Cuánto tarda en curarse un flemón dental?

Con tratamiento adecuado, esta es la evolución típica que observamos en nuestros pacientes:

  • Tras el drenaje: Alivio significativo del dolor en las primeras 12-24 horas. La hinchazón empieza a reducirse a las 48-72 horas.
  • Con antibiótico (si prescrito): Mejoría notable en 48-72 horas. Resolución completa de la infección aguda en 7-10 días.
  • Tratamiento definitivo: La endodoncia o la extracción se realizan habitualmente 7-14 días después del drenaje, cuando la infección aguda está controlada.
  • Recuperación total: 2-4 semanas desde el inicio del tratamiento.

Sin tratamiento profesional, un flemón puede drenar espontáneamente a través de una fístula (un «caminito» que el pus abre hacia la encía o la piel), lo que alivia temporalmente el dolor. Pero esto no significa que la infección se haya curado: sigue activa en el interior, destruyendo hueso, y volverá a reagudizarse.

Prevención: cómo evitar que te aparezca un flemón

La inmensa mayoría de los abscesos dentales son completamente prevenibles. Estas son las medidas que nuestro equipo recomienda:

  • Revisiones dentales cada 6 meses: Una caries detectada a tiempo se resuelve con un empaste sencillo. La misma caries ignorada durante un año puede necesitar endodoncia, y dos años después puede provocar un flemón y la pérdida del diente.
  • Higiene oral rigurosa: Cepillado tres veces al día durante 2 minutos, hilo dental o cepillos interproximales a diario y, si tu dentista lo indica, irrigador bucal.
  • No ignores el dolor leve: Un dolor que va y viene, sensibilidad al frío o una molestia al morder son señales de alerta. Cuanto antes consultes, más sencillo y económico será el tratamiento. Consulta nuestro artículo sobre qué hacer ante una urgencia dental.
  • Completa los tratamientos: Si tu dentista detecta una caries, trátala. Si te dicen que necesitas una endodoncia, no la pospongas. Los problemas dentales no se resuelven solos: solo empeoran.
  • Controla las enfermedades crónicas: Si tienes diabetes, mantén la hemoglobina glicosilada bajo control. Si estás inmunodeprimido, extrema la higiene oral y acude a revisiones más frecuentes.
  • No fumes: El tabaco reduce el riego sanguíneo a las encías, debilita la respuesta inmunitaria local y multiplica el riesgo de infecciones dentales.

¿Tienes un flemón ahora mismo? No esperes

Si al leer este artículo has reconocido tus síntomas, no pospongas la visita al dentista ni un solo día. En Clínicas Dentales Prodentis atendemos urgencias por abscesos dentales de lunes a jueves hasta las 21:00. Tenemos 5 clínicas en Málaga capital, Vélez-Málaga y Torre del Mar, con más de 30 años de experiencia y todo el equipamiento necesario para resolver tu caso: radiografía digital, anestesia computarizada, instrumental de drenaje y de endodoncia.

La primera consulta y diagnóstico son gratuitos. Llámanos al 952 392 070 y te veremos hoy. Tu salud no puede esperar al lunes.

Marta, 38 años, nos llamó un jueves a las 18:30 con la voz entrecortada por el dolor. Tenía un absceso periapical en un premolar superior y fiebre de 38 °C. «He estado buscando en internet qué hacer y todos los artículos dicen que vaya al dentista, pero tenía miedo», nos dijo. La atendimos ese mismo día. Le drenamos el absceso, le pautamos tratamiento y a los 15 minutos del drenaje ya estaba sonriendo. Una semana después le hicimos la endodoncia y hoy está perfectamente. No dejes que el miedo o la pereza retrasen tu tratamiento: lo que te espera en la clínica es alivio, no más sufrimiento.

Preguntas frecuentes sobre el flemón dental

¿Un flemón dental se puede reventar solo?

Sí, puede drenar espontáneamente a través de una fístula en la encía. Notarás un «granito» que supura y un sabor desagradable en la boca. El dolor disminuye porque la presión se libera, pero esto no significa que la infección se haya curado. La causa sigue activa dentro del diente y el absceso volverá a formarse, a menudo con más fuerza. Necesitas tratamiento profesional igualmente.

¿Se puede tomar ibuprofeno para un flemón dental?

Sí, el ibuprofeno (400-600 mg cada 8 horas) es el analgésico-antiinflamatorio más indicado para aliviar el dolor y la hinchazón de un flemón mientras esperas la cita con el dentista. Si no puedes tomarlo (alergia, problemas gástricos, embarazo), el paracetamol (1 g cada 8 horas) es la alternativa para el dolor, aunque no reduce la inflamación. En ambos casos, el analgésico no sustituye al tratamiento del dentista.

¿El flemón dental es contagioso?

El absceso en sí no es contagioso: no puedes transmitir un flemón a otra persona por contacto directo. Sin embargo, las bacterias que causan las infecciones dentales sí están presentes en la saliva, por lo que es recomendable no compartir cubiertos, cepillos de dientes ni vasos mientras tengas una infección activa.

¿Cuánto cuesta tratar un flemón en Prodentis?

La primera consulta, el diagnóstico y la radiografía son gratuitos. El coste del tratamiento depende de la causa del absceso: un drenaje de urgencia, la endodoncia posterior y la restauración del diente varían según la complejidad del caso. En Prodentis te damos un presupuesto cerrado y sin sorpresas, y ofrecemos facilidades de pago para que el coste no sea un obstáculo para tu salud.

¿Puedo esperar al lunes si el flemón aparece en fin de semana?

Si no tienes fiebre alta, dificultad para tragar ni hinchazón que se extienda rápidamente, puedes aplicar las medidas de primeros auxilios que hemos descrito (ibuprofeno, frío, enjuagues con sal, cabeza elevada) y acudir al dentista el lunes a primera hora. Pero si tienes fiebre por encima de 39 °C, dificultad para respirar o tragar, o la hinchazón avanza visiblemente, acude a urgencias hospitalarias sin esperar. Llámanos al 952 392 070 aunque sea fin de semana: te indicaremos cómo actuar hasta que podamos verte.

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