¿Por qué a veces es necesario hacer extracciones de dientes en ortodoncia?

En muchas ocasiones los pacientes se sorprenden cuando su ortodoncista les comunica que para resolver su problema de apiñamiento o malposición de maxilares es necesario realizar extracciones
de dientes. ¡Extraer dientes sanos! ¿Por qué ocurre esto?

LAS RAZONES PARA EXTRAER DIENTES

Cuando tenemos apiñamiento dental quiere decir que tenemos demasiado material dentario en un volumen de hueso (maxilar o mandíbula) que es insuficiente. Si queremos alinear los dientes
teniendo apiñamiento intenso para que estén todos bien posicionados unos respecto a otros no nos queda más remedio que:

  • O hacer el hueso más grande: para ello se requeriría cirugía si el paciente ha terminado su crecimiento y es adulto. La cirugía se descarta la mayoría de veces.
  • O bien, disminuir la cantidad de dientes, realizando extracciones.

El ortodoncista debería saber o, al menos avisar, sobre la necesidad de realizar extracciones antes de comenzar el tratamiento. Para ello, utiliza los moldes del paciente para hacer una medición que le permita acercarse a lo que es probable que haya que realizar: extraer o no extraer. Sobre los moldes, el ortodoncista medirá uno a uno los dientes del paciente y sumará el total. A su vez, realizará una medición del hueso disponible que hay (tanto en maxilar como en mandíbula), y con una simple operación matemática sabrá si será necesario extraer dientes o no. Se suele
aceptar que si hay 6 milímetros más de material dentario que de hueso disponible, será necesario realizar 1 ó 2 extracciones. También se guiará por las radiografías, que aportarán información vital para la toma de decisiones.

¿CUÁNDO ES MÁS PROBABLE QUE HAYA QUE REALIZAR EXTRACCIONES?

En estos casos será más probable que el ortodoncista decida realizar alguna extracción de dientes:

  • Pacientes adultos, que ya han crecido al 100%.
  • Apiñamientos moderados y severos.
  • Maxilar adelantado o retrasado respecto a mandíbula y sin opción a cirugía.
  • Mandíbula adelantada o retrasada respecto a maxilar y sin opción a cirugía.
  • Pacientes en los que los incisivos superiores no se solapan con los inferiores.
  • Pacientes a los que les cuesta sellar sus labios por tener demasiados dientes en su boca.

¿CUÁNDO NO ES RECOMENDABLE REALIZAR EXTRACCIONES?

Sin embargo, hay otros casos en los que el ortodoncista puede replantearse si extraer dientes, especialmente en pacientes con labios hundidos, aquellos que aprietan mucho sus mandíbulas, con caries y falta de higiene o aquellos que no colaboran con el tratamiento.

¿QUÉ ALTERNATIVAS HAY PARA SOLUCIONAR EL PROBLEMA ORTODÓNCICO SIN EXTRAER?

Cuando el paciente está entre la opción de necesitar extracciones y de no necesitarlas, el ortodoncista puede ejecutar algunas técnicas para intentar no tener que extraer dientes (aunque puede acabar haciéndolo si las medidas que toma no resultan suficientes).

Para ello puede:

  • Si el paciente es un niño, puede estimular el crecimiento de sus huesos para conseguir espacio extra.
  • Mover los incisivos para delante y dejar más espacio atrás para reposicionar el resto de dientes. Esto no se puede realizar siempre; dependerá del aspecto de perfil que tenga el paciente y de la cantidad de hueso que haya (pues pueden aparecer recesiones en la encía si el hueso es insuficiente como para soportarlo).
  • Corregir dientes rotados. Excepto los incisivos, el resto de dientes rotados ocupan más espacio que aquellos que están bien posicionados, por lo que al ponerlos correctamente, se ganará espacio para el resto de dientes.
  • Expandir las arcadas.
  • Mover los molares hacia atrás, siempre que se pueda. En la arcada superior a veces es posible; en la arcada inferior se puede considerar un acto imposible en la mayoría de ocasiones.
  • Limado de dientes o stripping. En pacientes con dientes muy triangulares se puede mejorar su estética limándolos y haciéndolos más rectangulares, y de esta forma ganar además espacio y mejorar el aspecto general.

¿QUÉ DIENTES SE SUELEN EXTRAER CUANDO ES NECESARIO?

Si el ortodoncista ha establecido que el tratamiento se debe realizar con extracciones, deberá también decidir qué diente extraer:

  • Los dientes de elección serán los premolares por varios motivos: porque están muy cerca del apiñamiento y facilitarán la tarea de cerrar el espacio. En ocasiones se extraerán 4 premolares (2 arriba y 2 abajo), pero en otras sólo se extraerán 2 (2 arriba ó 2 abajo), para mantener la simetría. Sólo se extraerá 1 premolar cuando ya exista una asimetría y se busque compensarla hacia el otro lado; en el resto de ocasiones se extraerá 1 en cada lado (2 ó 4 en total). El ortodoncista además decidirá si extraer el primer premolar o segundo premolar, en cada sector, dependiendo de los requerimientos de espacio y perfil del paciente.
  • Los incisivos centrales inferiores son los siguientes dientes por prevalencia. Sólo en aquellos casos con mandíbulas
    grandes, o recesiones de encía a nivel de incisivos inferiores, o apiñamiento severo en ese sector. También cuando
    los dientes inferiores tienen “proporcionalmente” a los de arriba un mayor tamaño, y para que encajen la arcada
    superior con la inferior al 100% será necesario extraer un diente abajo.
  • El resto de dientes no suele ser objeto de extracción, bien por su importancia en la oclusión (como los colmillos),
    o bien porque su extracción implicaría problemas estéticos (como incisivos centrales superiores). No es infrecuente
    encontrar extracciones de molares, bien porque la cara del paciente así lo requiera (pacientes con caras muy
    alargadas y mordidas abiertas), o bien porque esos dientes estén muy destruidos.
  • Si el ortodoncista necesita espacio para alinear y hay algún diente muy destruido en la boca, puede decidir extraervese diente en vez de otro diente sano, aunque el tratamiento con ortodoncia sea más complejo y dure más en el tiempo.

CONCLUSIONES

El ortodoncista dispone de una serie de herramientas para saber en qué pacientes debe hacer o no extracciones, pero siempre tenderá a intentar realizar el mínimo daño al paciente y, por tanto, a utilizar sus recursos para conseguir un resultado final óptimo sin extracciones. Sólo si se considera estrictamente necesario se realizarán extracciones en dientes sanos pero… ¡Ojo! La extracción de dientes sanos puede hacer que el resto de dientes permanezcan más sanos aún durante el resto de la vida; el hecho de no realizar un tratamiento de ortodoncia por no someterse a
extracciones de dientes puede comprometer la salud de los otros dientes. Tener más dientes en la boca no siempre es mejor.

Igualmente la decisión sobre extraer o no puede variar entre un ortodoncista y otro, según la técnica que cada uno utilice. Ningún ortodoncista es mejor que otro por realizar o no extracciones, pues cada tratamiento tendrá sus ventajas e inconvenientes. Un tratamiento bien planteado, tanto como extracciones como si no, es clave para el éxito del caso.

También es cierto que la tecnología avanzó lo suficiente como para disminuir la necesidad de extracciones. Ahora podemos mover los dientes con mucha más eficiencia que antiguamente, por lo que nos podemos permitir tratar casos más complejos sin tener que extraer, siempre que las condiciones sean las a adecuadas y el paciente ponga de su parte.